miércoles, 20 de junio de 2012

Prometeo - Prometheus -






Solo un director consagrado es lo suficientemente escrupuloso para crear los detallados planos, los grandes escenarios y hasta la selección del elenco. Es así como Ridley Scott nos brinda una película bien hecha, bien dirigida, con excelente fotografía y a pesar de todo esto, hay muchos peros lamentablemente gracias al, como en otras tantas ocasiones, nefasto guión.






La espectacular música del trailer, llena de pavorosa angustia augurando la reencarnación de viejas glorias de terror y psicosis, brilla por su ausencia. La película recuerda a veces a Odisea del Espacio -las secuencias de vida monótona mientras los tripulantes hibernan y, hasta la voz pausada de Hal 9000 vs el androide David así como sus procederes y raras justificaciones-; en otras tantas recuerda al mismísimo Octavo Pasajero cual deja vu, el Director la guiña constantemente y ni siquiera se preocupa por disimularlo, muestra descaradamente la disposición de los recipientes emulando los "huevos" alienígenas, nuevamente vemos a un Space Jockey y hasta la nota final de bitácora, donde aparentemente solo cambia el nombre de Nostromo por Prometeo.






Hasta ahí hubiera estado bien, autoplagiarse no tiene nada de malo, pero el guión es imperdonable para el tema de culto que el Director supo ganarse:

- Siendo científicos lo menos que hubiéramos esperado era un poco de cordura para afrontar el medio desconocido, así como los protocolos de seguridad para abrir las puertas.
- El escape de Elizabeth Shaw -Noomi Rapace-, pierde credibilidad al considerar que estaba disminuida físicamente y con solo un par de golpes deja fuera a dos personas olvidándose de perseguirla.
- Si la "contaminación" se presentó en organismos con el mismo ADN, Yo hubiera esperado que los síntomas hubiesen sido los mismos, cada uno mostró comportamientos mucho muy diferentes.
- Nunca se demostró empatía entre los tripulantes, ¿cuál fue la motivación del capitán Janek -Idris Elba- para creer en las palabras de Elizabeth? un discurso de menos de 2 minutos fue suficiente para la decisión de sacrificio.
- Si bien hay similitud en las fases de desarrollo de la "criatura", no encontré la evolución presentada en las primeras cintas. 

De hecho puedo aceptar que el abrazacaras concebido por Elizabeth es la primera en su especie, que fuese el nacimiento fruto del ADN humano y alienígena, así como puedo aceptar el  Alien en forma adulta que surge del "Ingeniero" sin haber pasado por su etapa de crecimiento y muda de piel pero, ¿qué sucede con la necesidad de una Reina?, ¿cómo nos explicamos la existencia de los "huevos" donde nacen los abrazacaras?, ¿cómo es que pasa de ser vivíparo a ovíparo?.







Scott no encuentra redención después del nefasto Robin Hood, tampoco es el desastre total, visualmente es muy buena así como las actuaciones, particularmente la de Michael Fassbender -David-, simplemente pasará sin pena ni gloria, su existencia de Prometeo no aporta nada al legado de Alien, el Octavo Pasajero; no responde ninguna pregunta, no da indicios de como fue creado, ni de donde viene, es como haber visto el prólogo de la verdadera precuela que sin duda la Fox estará dispuesta a realizar y seguir explotando la franquicia.









domingo, 10 de junio de 2012

Albert Nobbs



Muy a pesar de que el trailer no me convencía del todo, tenia mucha curiosidad de ver esta película, sobre todo por su nominación en los pasados premios Oscar; y es que no creo haya sido suficiente vivir en la época Victoriana para no darse cuenta de las facciones femeninas de Nobbs.


La interpretación de Glenn Close es aceptable aunque no la llego a considerar como la mejor de su carrera, inclusive Janet Mcteer logra dar vida a un personaje aun mas andrógino que el que pretendía realizar Close, pues me causo cierta curiosidad que, vestida de hombre parecía mujer y viceversa: vestida de mujer pareciese hombre.





Con un muy acertado vestuario y escenografías convincentes, la historia transcurre ligera y sin sobresaltos o sorpresas describiendo la monótona vida de un personaje sin carácter ni carisma, cuyo fin es pasar desapercibido a toda costa y causar la mayor tristeza del espectador hacia él, para colmo, se le mete en la cabeza, ¡enamorar a la más guapa del elenco!, el resultado era obvio.

La historia es llevadera y digna de verse, pero fracasa en querer basar su éxito en, como otras tantas, el sufrimiento, debilidad o carencias del protagonista.