domingo, 1 de abril de 2012

Crítica: Furia de Titanes 2 -Wrath of the Titans-



Después de habernos otorgado Invasión del Mundo - Batalla los Angeles, Jonathan Liebesman nos presenta Furia de Titanes 2, y a no ser que el Director al igual que Louis Leterrier -Furia de Titanes 2010- y Tarsem Singh -inmortales 2011- no hayan asistido a la secundaria para saber qué hacían y cuántos Titanes había además de los Titanes de Durango, entendería tal revuelto de referencias a la mitología griega. Y no es que quiera una clase de historia ni mucho menos repasar mis notas de escuela, pero tal literatura clásica es creativa y original per se, no es necesario reescribirla, no necesitamos una versión del director. 




Nos damos cuenta rápidamente que la parte de referencia mitológica no es el fuerte de la cinta, vayamos al argumento donde, el Dios Zeus ha sido capturado por el hermano vengativo Hades (nunca faltan las mortificaciones), y entonces todo es reducido al estereotipado cliché del rescate, el arrepentimiento de El Malo y el sacrificio final.




Contrario a lo que el título describe, solo aparece un Titán: Cronos, con mucho más caos que furia, el que pudo vencer a los Dioses solo se remite a agitar pesadamente las manos provocando destrucciones si, pero indignas de cualquier ser con tales credenciales; al igual que el Kraken en la antecesora, media hora para salir y bastó medio minuto para ser destruido, me pareció una copia clase "B" de la batalla entre Spiderman-Duende Verde Vs Sandman.




La cinta no tiene mayores aspiraciones que su antecesora, si bien entretiene, no emociona; el CGI hace su trabajo, las criaturas lucen espectaculares pero vacías, sin hacer sentir al espectador que los protagonistas atravesaban por verdadero peligro. Y algo aún más absurdo, el "romance" entre Perseo y Andrómeda, sin algo en la historia que hubiera dado pie a ello, con un beso más forzado y falso que el vuelo de Pegaso entre la lava ardiente. Los productores quizá estén preparando la tercera parte y, con un poco de suerte veremos ya a dos Titanes en acción y con algo más de furia.


















domingo, 25 de marzo de 2012

Crítica: Los Juegos del Hambre -The Hunger Games-



El Director Gary Roos nos trae a pantalla Los Juegos del Hambre, un relato que supuestamente se ubica en un futuro post apocalíptico en el que, el Distrito poderoso y vencedor somete con el miedo de una lucha a muerte de ciertos elegidos por sorteo llamados Tributos, de los marginados Distritos restantes exhibiéndolo en un Reality Show.

El motivo de tales juegos me parece absurdo, no encuentro suficiente justificación por mucho que pudiera pensar en una sociedad carente de moral, sedienta de sangre y cada vez menos impresionable; al menos el retrato de tal sociedad no lo vi reflejado en pantalla, quizá caprichosa y extravagante pero no muy diferente a lo visto hoy en día.




También existe un mal planteamiento en la personalidad de los personajes, tenemos por ejemplo al supuesto mentor Haymitch Abernathy -Woody Harrelson- primero se vende como un borracho desinteresado y, en no más de 5 minutos, se encuentra sumamente comprometido y vinculado con los "tributos". También está la protagonista Katniss Everdeen -Jennifer Lawrence- que se muestra en la primera parte como una cazadora a sangre fría, demostrándolo al enfrentar a su mentor Haymitch, pero después es sosa, tímida, insegura y torpe; asimismo los personajes secundarios, totalmente vacíos, con una personalidad que no termina de cuajar y en la mayoría, nadie logra transmitir dolor, odio o tristeza, aún y con las escenas de cursilería barata.

No se diga el "Distrito" de donde proviene, los habitantes "marginados" no muestran dolor ni sufrimiento y para colmo, mucho menos hambre, de hecho se les ve bastante bien alimentados; hay varias escenas en las que los protagonistas están ante un fastuoso banquete e ignoran totalmente la comida, como si ella no tuviera importancia en sus pobres y sufridas vidas... 




Al igual que los personajes, es inconsistente la dirección, sobre todo de la cámara, escenas en la primera parte con el clásico movimiento frenético sin sentido alguno y que, en la segunda ya no aparece, como si la cinta hubiese sido dirigida por dos personas diferentes. ¿y el final? sin clímax, sin una batalla épica culminante, sin entender el premio.

Publicitada por estar basada en un Best seller juvenil no me causa asombro después de haber visto la "saga" de Crepúsculo, cuyos libros también fueron devorados y exaltados por párvulos literatos; en lo personal no he leído los libros y creo nunca lo haré con tales referencias, pero ha sido muy buena formula para atraer a los mas jóvenes.